miércoles, 1 de diciembre de 2010

Conversación sobre las SGR con Andrés González

Quedamos de reunirnos con Andrés para hablar del tema genérico de las Sociedades Anónimas de
Garantías Recíprocas o SAGR
, de relativamente reciente creación.

Andrés González, gerente general de Suaval
Andrés es Ingeniero Comercial mención Economía de la Universidad de Santiago de Chile, con un Master en Economía (ILADES/U. Alberto Hurtado - Georgetown), de 43 años, casado con 4 hijos, que está hace poco de gerente general de la SGR SUAVAL S.A.G.R., relacionada con la Constructora Arauco, que preside Héctor Zañartu, viejo crack de la industria de la Construcción.
Andrés antes ocupaba el cargo de Gerente Corporativo de la Corfo.

Si vemos la Ley 20.179 (con el permiso de AvalChile) que da la largada a estas sociedades, podemos ver que esa ley se aprobó recién el año 2007.

El Estado, desde la década de los ochenta que está prestando el servicio de avalar a las Pymes, en forma directa a través del Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios (FOGAPE), el cual sin embargo comenzó a utilizarse más intensamente a mediados de la década de los noventa.

¿Qué es lo nuevo con estas SGR? Que son empresas privadas que intermedian en este servicio de avalar a las pequeñas y medianas empresas.

Sin la CORFO está industria no existiría. La estatal pone la mayor parte de los Fondos de Garantía que respaldan los Certificados de Fianza emitidos por las SAGR. La Corfo pone "hasta" un 90% del "Fondo de Garantías". La SGR pone "desde" un 10% del Fondo.



El Fogape avalaba hasta un 80% de los créditos de las Pymes; hoy el aval de los
Certificados de Fianzas, que son el documento a través del cual se materializa la operación de
aval por su parte, cubren hasta el 100% del saldo deudor de las operaciones de crédito que una
Pyme mantiene con su acreedor.

¿Qué es lo nuevo con estas SGR? Que son empresas privadas que intermedian en este servicio
de avalar a las pequeñas y medianas empresas ante sus acreedores. Dicha intermediación tiene
claros beneficios para los pequeños empresarios pues les permite obtener mejores condiciones
crediticias, sacándole más y mejor provecho a sus garantías. Las Instituciones financieras también ganan, pues los Certificados de Fianza (así se llaman las garantías que emiten las SAGR) son garantías exigibles a primer requeriemiento y en forma inmediata por el acreedor, con un costo de administración infinitamente menor que las garantía hipotecarias, por ejemplo.

¿Cual es el beneficio de las SGR? Que los bancos tienen 100% asegurada la recuperación de los
créditos que otorgan bajo estas garantías. Una operación crediticia que cuenta con un Certificado de Fianza, en la práctica implica que el riesgo de no pago desaparece, en esas condiciones la institución financiera puede ofrecer condiciones crediticias (plazo y tasa) mucho mejores a la de un crédito con garantías “tradicionales”. Por lo tanto pueden cobrar tasas más razonables para las Pymes y las Pymes por otro lado, los pequeños empresarios, pueden pueden vitrinear, evaluar las alternativas que les ofrecen las distintas instituciones financieras del mercado y elegir la que más les convenga y hacer competir a los Bancos por sus solicitudes de crédito, una y otra vez hasta que se agote el valor de sus garantías.

La otra cosa que me señala Andrés que es relevante, es que las Pymes trasladan sus garantías
reales a estas sociedades SGR y con ello no quedan amarradas a un solo banco, a una sola institución financiera, donde generalmente obtienen muy buenas condiciones crediticias solo con la primera operación.

Bueno, esto parece ser bueno para todos: para las Pymes y para los bancos. Buena cosa, no?

Dada las características de estas sociedades del tipo SGR y el rol que desempeñan para la economía, con fondos públicos, son supervisadas tanto por Corfo como por la Super Intendencia de Bancos. Esto significa reportes periódicos de auditoria, más auditorias periódicas, manejo adecuado de contragarantías y adecuadas políticas de provisiones, además de sistemas tecnológicos modernos que sustenten toda la función de producción.

La forma de hacer sus ingresos de estas sociedades es cobrando una comisión fija, por una sola vez, de tasas que estarían entre el 1% y el 3,5% del monto del Certificado de Fianza. Pero que en todo caso dependen del monto de la operación, de la clasificación de riesgo del cliente y de la calidad y valor de las contragarantías, entre otros aspectos. Se sabe que estas cifras se han superado, incluso hasta un 6%.

Un capítulo muy importante de estas SGR señala Andrés González, es su rol de evaluador del riesgo que significa otorgar créditos a sus clientes. Esto venía siendo una tarea de los Bancos o quien fuera les daba el crédito antes. Pero ahora con estos Certificados de Fianzas, en caso de no cumplir el cliente, el Banco al hacer efectiva la garantía, recibe los fondos líquidos en no más de 10 días. Osea, riesgo cero y el riesgo se transfirió a estas organizaciones, las SGR.
Y si la SGR no cumple los niveles de riesgo establecidos, la Junta de Vigilancia del Fondo, que es independiente de la SGR, puede tomarlo entero y pasárselo a otra entidad del mismo tipo.

La idea de garantizar las operaciones de crédito de la pequeña y mediana empresa no es nueva en el mundo, y Chile optó por un esquema en que los Bancos no pueden ser parte del patrimonio de estas sociedades. Esta opción, según Andrés, tiene dos consecuencias: por un lado una partida lenta donde las confianzas deben ser ganadas y donde las sociedades pioneras han jugado un rol crucial. Pero por otro lado ha obligado a la industria de las SAGR a ser mucho más creativa, flexible e innovadora.

Podemos hablar del negocio tradicional de las SGR, señala Andrés, pero están apareciendo otras figuras como las "camadas" de créditos, en donde por el tamaño pequeño de las deudas una a una, conviene tratar la operación como paquetes de créditos, en que el Banco entrega las cifras duras de los clientes y las SGR asignan el nivel de riesgo y proceden a garantizar volúmenes de operaciones.

En esta línea se están desarrollando productos específicos que apuntan a requerimientos y necesidades no sólo de las PYME y de las Instituciones financieras, también del propio Estado que exigé garantías de seriedad de la oferta o fiel cumplimiento, por mencionar algunas; o de empresas que cuentan con redes de proveedores o distribuidores, etc. Es posible también entrar en negociaciones con otros sectores del comercio que operan gran cantidad de operaciones de crédito, que pueden entrar a ser garantizadas por estos Certificados de Fianzas, también en la forma de bultos más grandes de operaciones, con quien sabe que mecanismos de automatización de las operaciones una a una.

Estamos frente a una significativa y creativa innovación, que con la ayuda del Estado debiera fluidizar el mercado de los créditos para las Pymes, con beneficios para todos, incluidas las Sociedades de Garantías Recíprocas de reciente formación.

Cabe decir que estos beneficios son para empresas con ventas anuales que no superen las Uf 150.000,-

Y porqué nosotros, Prosystem, queremos traer este tema a este espacio? Porque estamos desarrollando un software integral que soporte la operación de este tipo de empresas, lo mismo que ya hemos hecho para empresas de Factoring, Leasing y Mutuos Hipotecarios.


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